viernes, 20 de abril de 2012

Ilusionarme demasiado rápido, otra vez.

Y ya me lo dicen y vuelven a repetirme que no me ilusione antes de tiempo, pero no puedo evitarlo y no hago caso, soy demasiado cabezota. Entonces me tropiezo y me derrumbo, y sufro, sufro por no poder llevar a cabo ese sueño que yo me había imaginado con tanto entusiasmo y alegría. Ya sé que no todo sale siempre como quieres, y por eso tengo que evitar ilusionarme, porque luego la desilusión pega fuerte, yo diría que demasiado fuerte. Además, se me suma que soy muy sensible y todo me afecta más, pero cuando algo me alegra soy muy expresiva y estoy feliz, pero tan feliz que me siento la persona con más suerte del mundo, entonces está bien ser así, pero en los malos momentos de desilusión se pasa muy mal...

1 comentario:

Bienvenida seas felicidad... dijo...

Totalmente familiarizada con éste texto, es precioso
Te siiiigo ;)
Gracias por pasarte por mi blog guapisima!